
✨ Mini rituales para volver a clase sin perder tu esencia
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Volver a clases siempre trae una mezcla rara de emoción y caos. Entre horarios nuevos, trabajos pendientes y el típico “ya no sé ni qué día es”, es muy fácil olvidarse de una misma. Lo que antes te hacía sentir en sintonía —tu rutina, tus espacios, tus gustos— de repente se ve interrumpido por la prisa de estar “al día”. Pero la verdad es que no tienes que elegir entre ser productiva y ser tú. Aquí te van unos mini rituales que pueden ayudarte a regresar con más calma, conexión y estilo propio.
Uno: empezar el día con algo tuyo. Suena simple, pero hace una gran diferencia. Tal vez es tu playlist favorita mientras te arreglas, tu café servido bonito (aunque tengas prisa), o un perfume que te recuerde que el día es tuyo también. Crear esos pequeños momentos al despertar —aunque sean de 3 minutos— te vuelve al centro, y te recuerda que estás construyendo tu rutina con intención, no sobreviviéndola.
Otro ritual clave es conservar tus espacios visuales. Y sí, hablamos de tu cuarto, tu fondo de pantalla, tu bullet journal o incluso tu feed. Mantener algo que refleje quién eres, lo que te gusta y cómo te estás sintiendo, hace que el regreso no se sienta tan ajeno. Arma un moodboard de tu vibe actual (literal o mental), imprime fotos que ames, escribe frases en tu espejo, lleva contigo objetos que te inspiren. Pocket Flick existe justo para eso: capturar lo simple, lo auténtico, lo que se siente como tú.
Y por último: date permiso de documentarlo. No todo tiene que ser perfecto ni planeado. A veces un día random en la escuela, una risa con tus amigas o el atardecer desde la ventana del salón se vuelven memorias que te gustaría guardar. Sacar tu Pocket Flick y hacer un mini video sin presión, solo porque sí, también es cuidarte. Porque al final, lo importante no es hacer mucho, sino hacerlo tuyo.