No todo tiene que ser productivo; a veces lo que te distrae es justo lo que necesitabas.

No todo tiene que ser productivo; a veces lo que te distrae es justo lo que necesitabas.

Vivimos medio convencidos de que un día solo cuenta si rendiste, si tachaste toda la lista, si aprovechaste cada hora. Y sí, sacar las cosas se siente bien… pero en algún punto empezamos a creer que descansar es perder el tiempo, que distraerte es fallar, que si no fuiste productivo entonces el día "no valió". Y la verdad, eso no es cierto.

Te lo digo porque yo también caigo. Hay semanas en las que me la paso corriendo de una cosa a otra y, cuando por fin me detengo, no me acuerdo de nada. Días enteros que se me borran porque los viví en piloto automático. Y lo curioso es que las cosas que sí recuerdo casi nunca son las productivas: es la plática que se alargó en la cocina de la oficina, el chiste que nadie entendió en la junta, el rato en que alguien se asomó a tu escritorio nada más para enseñarte algo random. Esos momentitos que "no servían para nada"… son justo los que se quedan.

Queremos ver que tanta gente lee nuestro blog asi que las primeras 3 personas que le tomen ss y nos manden captura al instagram, les regalamos una cámara GRATIS.

Y está bien pararse tantito. Está bien perder cinco minutos viendo por la ventana, salir a caminar sin rumbo a media tarde, reírte de algo tonto con la persona de al lado. No todo lo que hace tu día mejor tiene que caber en un checklist. A veces lo que te saca de la rutina —eso pequeño, esporádico, sin agenda— es lo que hace que un día cualquiera se vuelva uno que sí quieres recordar. El descanso también construye. La distracción también deja algo.

Así que la próxima semana no te exijas tanto. Haz lo que tengas que hacer, claro, pero no te pierdas de lo demás. Presta atención a esos momentos chiquitos que suelen pasar de largo, porque casi siempre son los que después extrañas. Vívelos, ríete, y si puedes, guárdalos —una foto rápida, un video mal grabado, lo que sea— porque cuando lo veas después no vas a acordarte de qué tan productivo fuiste, vas a acordarte de que la pasaste bien.

Los queremos mucho —Pocket Flick

Regresar al blog